El número de desempleados se redujo hasta 34,7 millones de personas, el nivel más bajo del último año.
En la Unión Europea y la zona euro, el paro se mantuvo estable en el 6,1% y el 6,4%, respectivamente. Entre los países con mejores cifras destacaron Japón, México y Corea, todos con tasas inferiores al 3%. En el extremo contrario se situaron Finlandia y España, los únicos países con tasas de desempleo de dos dígitos.
La estabilidad fue la nota dominante en la mayoría de economías de la OCDE. Dentro de la UE, el desempleo descendió en Bélgica, Grecia, Eslovenia y Suecia, mientras que aumentó en Austria, Finlandia, Letonia y Países Bajos. Fuera de Europa, cayó en Colombia y Noruega y repuntó en Israel y Turquía.
El desempleo juvenil también mostró una mejora, al bajar dos décimas hasta el 11%, aunque sigue muy por encima del 4,2% registrado entre los mayores de 25 años. Las tasas juveniles superaron el 20% en Chile y en siete países de la Unión Europea.
Por sexos, el paro permaneció estable en el 5,1% entre las mujeres y en el 4,8% entre los hombres, manteniéndose sin cambios la brecha de género tanto en la OCDE como en la Unión Europea y la zona euro.
