Desde el punto de vista técnico, el crudo se aproxima a una resistencia clave situada en los 102,01 dólares, nivel que ya ha sido superado. Este movimiento abre la puerta a un avance hacia los 103,94 dólares, donde permanece pendiente el cierre del hueco bajista registrado a finales de mayo. Si logra consolidarse por encima de esa zona, el siguiente objetivo se sitúa en los máximos anuales, entre los 115 y los 119 dólares.
Por el momento no se observan señales de debilidad en la cotización. Además, el principal soporte se encuentra muy alejado de los precios actuales, en los 84,59 dólares, coincidiendo con la media móvil de 200 sesiones, lo que refuerza la fortaleza de la tendencia.
El repunte del Brent también encuentra respaldo en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. Los débiles datos de producción de Arabia Saudí, los incidentes que afectan al transporte marítimo de crudo en la región, la decisión de Irán de eliminar tasas portuarias para determinados buques y la creciente tensión en el mar Rojo han incrementado la preocupación sobre el suministro energético mundial.
Con este escenario, el mercado mantiene el foco en una posible continuación de las subidas durante las próximas semanas, con los máximos anuales como principal referencia.
