La firma prevé que la economía española crezca un 2,6% en 2026 y un 2,1% en 2027, con una expansión media cercana al 2% hasta 2031, por encima de su crecimiento potencial. Entre los factores que sostienen estas previsiones destaca la solidez de la demanda interna, la creación de empleo, la inversión y la aportación de los flujos migratorios.
En el plano presupuestario, Scope subraya la reducción del déficit desde el 3,3% del PIB en 2023 al 2,4% en 2025 y estima que se mantendrá en torno al 2,3% durante los próximos años. Asimismo, prevé que la deuda pública pase del 100,7% del PIB registrado en 2025 a menos del 92% en 2031.
Pese a la mejora de la calificación, la agencia advierte de que España sigue afrontando desafíos relevantes, como el elevado endeudamiento, el desempleo estructural, el envejecimiento de la población y la fragmentación parlamentaria, factores que podrían limitar la capacidad de reacción ante futuras crisis.
El Ministerio de Economía celebró la decisión de Scope y destacó que las agencias de rating y los mercados continúan reconociendo la fortaleza de la economía española. El Gobierno subraya además la reducción de la deuda y del déficit en los últimos años, así como la mejora de las condiciones de financiación del Estado en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y los altos tipos de interés
