Según explicó en RNE, los avisos previos formaban parte de una situación habitual en la frontera y nadie podía anticipar la llegada de más de 70.000 personas en apenas 48 horas.
Mínguez sostuvo que los movimientos detectados por el CNI y la Policía Fronteriza eran similares a los que se registran habitualmente en verano en puntos de entrada de migrantes como Ceuta, Canarias o Italia. Por ello, defendió que el Gobierno contaba con información ordinaria, pero no con indicios de un episodio de la magnitud finalmente registrada.
La dirigente socialista también cargó contra PP y Vox por responsabilizar al Ejecutivo de la crisis. Les acusó de convertir Ceuta en un “caladero de votos” mediante propuestas que calificó de “ilegales” e “inhumanas”, y reclamó que la prioridad sea ayudar a la ciudad y recuperar la normalidad.
Mientras tanto, el PP ha intensificado su presión en el Senado sobre la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Los populares reclaman datos precisos sobre cuántos inmigrantes permanecen aún en Ceuta, cuántos están alojados en el CETI y cuántos han sido plenamente identificados más de 40 días después de la entrada masiva de migrantes.
