La dirección socialista ultima este encuentro con el objetivo de insuflar ánimo a la militancia y trasladar la convicción de que es posible revalidar una coalición progresista en la próxima cita con las urnas.
Esa llamada a la movilización ya la realizó esta semana durante la interparlamentaria socialista celebrada en el Congreso, donde pidió a eurodiputados, diputados y senadores máxima implicación desde este mes.
Sánchez aprovechó además los resultados de la formación ultraderechista AfD en Sajonia-Anhalt para reforzar su mensaje político. A su juicio, el avance de estas fuerzas demuestra que un gobierno progresista es “más necesario que nunca”. El líder socialista advirtió de que “la amenaza ultra gana terreno en Europa y en el mundo gracias en gran medida a la bendición de la derecha tradicional”, una línea argumental que apunta a convertirse en uno de los ejes de su próxima estrategia electoral.
No se trata de un planteamiento nuevo. Sánchez ya centró parte de la campaña de las generales de 2023 en la crítica a los acuerdos entre PP y Vox, y ahora busca reivindicar al PSOE como la “vanguardia de los avances” frente al crecimiento de una “ola reaccionaria” en distintos países.
El presidente también despejó esta semana cualquier duda sobre su futuro político al confirmar en una entrevista en TVE que está dispuesto a volver a ser candidato. “Quiero, tengo ganas y fuerza para presentarme de nuevo y continuar la labor de cambio y transformación hasta 2030”, afirmó.
Asimismo, reiteró su plena confianza en el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y avanzó que volverá a contar con él en la próxima campaña. Dentro del partido, este mensaje se interpreta como una reafirmación del papel de Zapatero como uno de los principales referentes y activos políticos de la organización.
