Mascarell, citado por segunda vez como testigo, se reafirmó en su declaración anterior y aseguró que no recibió información en tiempo real sobre un posible desbordamiento del Poyo. Por su parte, Touris afirmó que las conversaciones del Cecopi se centraron en los riesgos para Utiel, Requena y Forata.
La exresponsable autonómica también señaló que el mensaje de alerta ES-Alert se envió por la amenaza relacionada con la presa de Forata y explicó que tanto la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) no tenían una valoración concluyente sobre la evolución de la emergencia.
Además, Touris sostuvo que la AEMET tuvo una participación limitada en la reunión y que ninguno de los asistentes previó la magnitud que alcanzaría finalmente la catástrofe.
Las declaraciones se produjeron en una sesión marcada por momentos de tensión durante los interrogatorios, en una causa que trata de esclarecer la gestión de la emergencia y la toma de decisiones durante la jornada de la DANA.
