Durante su participación en The District, Ana González-Iglesias, directora general de la firma, señaló que la estrategia de Blackstone se concentra en cuatro segmentos clave: logística, vivienda (living), hoteles e infraestructuras digitales, áreas vinculadas a tendencias de largo plazo como el comercio electrónico, el turismo, la digitalización y los cambios demográficos.
La gestora considera que el desequilibrio entre oferta y demanda mantiene el atractivo del mercado residencial, mientras que la fortaleza del turismo sostiene el interés por los activos hoteleros. A su vez, las infraestructuras digitales se han consolidado como una de las principales apuestas del capital institucional.
Además de invertir en activos, Blackstone quiere ampliar su actividad en financiación inmobiliaria, aprovechando el crecimiento de los fondos de deuda y otros prestamistas alternativos. Aunque reconoce que la competencia se ha intensificado tanto en España como en otros mercados, considera que la demanda de crédito sigue siendo elevada y ofrece oportunidades atractivas.
La firma también destaca que la creciente presencia de inversores internacionales está impulsando una modernización de las estructuras de financiación inmobiliaria en España, acercándolas a los estándares utilizados en los principales mercados globales.
Para Blackstone, el avance económico, el crecimiento demográfico y las nuevas tendencias inmobiliarias seguirán respaldando el interés inversor en España a largo plazo, motivo por el que mantiene su apuesta por el mercado español.
