La patronal Unef estima que las necesidades de financiación ascienden a unos 900 millones de euros y ha propuesto al Gobierno una moratoria de tres años para aliviar la carga de la deuda mientras se recuperan los ingresos de los proyectos.
Según fuentes del sector, las principales entidades financieras han reducido o paralizado la financiación de nuevas instalaciones hasta que se estabilice la situación. El problema afecta especialmente a los proyectos con menor respaldo de capital, en un contexto de caída de márgenes y dificultades para atraer nuevos inversores.
La industria atribuye esta situación al desplome de los ingresos. El precio capturado por las plantas solares ha pasado de 42,3 euros/MWh en 2024 a 29,7 euros/MWh en el primer semestre de 2026, una caída cercana al 30%. A ello se suma el creciente número de horas con precios nulos o negativos: tras las 797 horas registradas en 2025, este año ya se superan las 900.
Para mejorar la viabilidad económica de las instalaciones, el sector reclama mecanismos que garanticen una mayor estabilidad de ingresos mediante sistemas de precios mínimos y máximos.
España cuenta actualmente con unos 55 GW de potencia fotovoltaica, lo que la sitúa entre los líderes europeos en energía solar. Sin embargo, el ritmo de nuevas instalaciones se ha moderado en 2026, reflejando las dificultades que atraviesa una industria clave para la transición energética.
