A su juicio, el mercado se enfrenta a un problema de asequibilidad que dificultará el acceso a la compra para muchas familias.
Pese a ello, considera que el crédito seguirá creciendo en otras áreas. Destacó especialmente el financiamiento al consumo, que podría aumentar cerca de un 10% este año, así como la inversión empresarial, que continúa mostrando fortaleza pese a la incertidumbre económica y geopolítica.
Sobre la inteligencia artificial, Gortázar afirmó que ya está mejorando la productividad de las entidades financieras, aunque todavía no supone una transformación total del negocio. Sí prevé un impacto gradual sobre el empleo, especialmente por la reducción de tareas externalizadas.
El directivo se mostró confiado en que CaixaBank cumplirá e incluso superará los objetivos de su plan estratégico 2025-2027, incluso en un escenario de tipos de interés cercanos al 3,5%, nivel que considera compatible con el control de la inflación y el crecimiento económico.
En la misma línea, la consejera delegada de Bankinter, Ortiz, señaló que el alza de los tipos tendrá un efecto gradual sobre la demanda de crédito, pero descartó una paralización del mercado gracias a la fortaleza financiera de familias y empresas. Aun así, prevé decisiones de inversión y consumo más selectivas.
Por su parte, Unicaja destacó el dinamismo de los segmentos de empresas y consumo como motores de crecimiento ante la menor actividad hipotecaria, mientras que BBVA subrayó el avance de su negocio en clientes, nóminas y financiación empresarial. Su responsable en España, Peio Belausteguigoitia, defendió además el papel de la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia, la personalización de los servicios y la atención al cliente.
En conjunto, la banca coincide en que el crédito seguirá creciendo, aunque a un ritmo más moderado en el segmento hipotecario, donde el principal obstáculo ya no es la financiación, sino el elevado precio de la vivienda y la escasez de oferta.
