Según el Informe Sectorial 2026 de AgroBank y Agrifood Comunicación, las hortalizas de invernadero alcanzaron una facturación exterior récord de 4.695 millones de euros entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, con un saldo comercial histórico de 4.238 millones.
La producción de las principales frutas y hortalizas cayó en 2025 hasta 11,7 millones de toneladas, su nivel más bajo desde 2010, afectada por fenómenos meteorológicos adversos. Aun así, España conserva su liderazgo como primer productor de frutas y hortalizas de la Unión Europea, con cerca del 30% de la producción comunitaria.
Las hortalizas siguen siendo el gran motor exportador del sector. España lidera la producción europea de cultivos de invernadero y destina alrededor del 85% de sus exportaciones al mercado comunitario. También las hortalizas al aire libre batieron récords, con ventas exteriores de 2.971 millones de euros.
En cítricos, la campaña 2025/26 registró la cosecha más baja de la última década, con 5,68 millones de toneladas. Sin embargo, el sector logró mantener el valor de sus exportaciones gracias al aumento de los precios, especialmente del limón. Para la próxima campaña se espera una ligera recuperación de la producción.
El melón y la sandía alcanzaron igualmente un récord exportador de 959 millones de euros, mientras que los frutos rojos mantuvieron su fuerte dinamismo exterior, con ventas por valor de 1.911 millones.
Entre los cultivos con mayor crecimiento destacan los frutos secos. La producción de almendra aumentará un 27,6% y la de pistacho un 42%, impulsada por la expansión de la superficie cultivada, especialmente en Castilla-La Mancha.
En contraste, el consumo doméstico de algunas frutas continúa debilitándose. La pera ha marcado un mínimo histórico en los hogares españoles, con una caída del 35% en la última década.
El informe concluye que los principales desafíos del sector siguen siendo la inestabilidad climática, que ha reducido las cosechas en los últimos años, y la creciente competencia de terceros países como Marruecos, Egipto, Sudáfrica o Argentina en mercados clave como el de los cítricos.
