La convocatoria, impulsada por CCOO junto a otras organizaciones y colectivos educativos, reclama la reversión de los recortes, una reducción de la carga lectiva y las ratios de alumnos por clase, mejoras salariales, menos burocracia y más recursos para la escuela pública.
Aunque la Comunidad de Madrid aún no ha publicado los servicios mínimos, los sindicatos ya han expresado su preocupación y temen que limiten de forma excesiva el impacto de la movilización. Según CCOO, la consideración de la educación como servicio esencial no justifica cualquier nivel de servicios mínimos y exige que la Administración motive su alcance de forma proporcionada.
Como referencia, el sindicato recuerda que en anteriores huelgas educativas la Consejería aplicó unos servicios mínimos que consideró elevados y cuestiona que se reproduzcan de manera automática en esta nueva convocatoria.
Ante esta situación, el comité de huelga ha advertido de que estudia solicitar medidas cautelares una vez se publique la orden de servicios mínimos, con el objetivo de que los tribunales puedan revisar su legalidad antes del inicio de los paros.
La protesta afectará a todo el personal funcionario docente de los centros públicos no universitarios y se desarrollará mientras continúen abiertas las negociaciones con la Administración educativa madrileña.
