Los ataques de los hutíes contra Arabia Saudí y el aumento de los incidentes sobre petroleros en el Estrecho de Ormuz han vuelto a centrar la atención del mercado.
El Brent para diciembre avanza un 0,6% y supera los 101 dólares por barril, mientras que el WTI gana cerca de un 0,5% y roza los 90 dólares. El repunte llega después de que el Brent llegara a caer el martes por debajo de los 100 dólares.
Según Danske Bank, la recuperación reciente de las exportaciones de crudo desde Oriente Medio, que en septiembre alcanzaron unos 19 millones de barriles diarios, no ha sido suficiente para disipar la preocupación por posibles interrupciones del suministro. Arabia Saudí lidera la mejora de los flujos, aunque las exportaciones iraníes permanecen bloqueadas.
La inquietud del mercado ha aumentado tras los ataques registrados contra los aeropuertos saudíes de Jazan y Najran y por el incremento de las amenazas a los buques que cruzan el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de energía.
Los analistas destacan que, aunque factores como la recuperación de las exportaciones regionales, la liberación de reservas estratégicas por parte del G7 y las medidas adoptadas en Estados Unidos habían aliviado temporalmente los temores sobre la oferta, la tensión geopolítica sigue dominando la evolución de los precios.
Ipek Ozkardeskaya, analista de Swissquote, advierte de que los riesgos alcistas persisten debido a la escasez de inventarios y a la limitada capacidad disponible para aumentar la producción. Incluso con una normalización del tráfico por Ormuz, señala, las presiones sobre el mercado podrían mantenerse mientras se reconstruyen las reservas globales.
