Aunque el crecimiento fue algo más moderado que en 2024, el sector mantuvo una evolución positiva gracias al dinamismo de los sistemas de seguridad electrónicos y a la creciente incorporación de nuevas tecnologías.
La actividad de vigilancia siguió siendo la principal línea de negocio, con unos ingresos de 3.375 millones de euros, un 4,7% más que en 2024, lo que representa el 50,1% del mercado. Por su parte, la instalación, mantenimiento y conexión de sistemas electrónicos de seguridad aumentó un 8,4%, hasta los 2.992 millones de euros, consolidándose como el principal motor de crecimiento del sector.
En contraste, el negocio de transporte de fondos registró una ligera caída del 0,5%, hasta 373 millones de euros, afectado por el avance de los medios de pago electrónicos y la transformación del sector bancario.
Las previsiones para 2026 y 2027 continúan siendo favorables, aunque apuntan a una desaceleración gradual del crecimiento. El sector espera incrementar su facturación en torno al 5% en 2026, con los sistemas de seguridad como segmento más dinámico.
Pese al elevado número de empresas autorizadas, el mercado mantiene una fuerte concentración. Los cinco mayores operadores reunieron el 58% del negocio en 2025, porcentaje que se eleva al 72% si se consideran las diez principales compañías.
