La caída estuvo condicionada principalmente por el descenso de las operaciones sobre bienes inmuebles, que se redujeron un 32,6%, hasta 248,9 millones de euros. Por el contrario, la financiación de bienes muebles mostró una mayor resistencia y alcanzó los 4.922,8 millones, con un ligero retroceso del 0,5%.
El presidente de la AELR, José Coronel de Palma, atribuyó esta evolución al impacto de algunas operaciones extraordinarias registradas en 2025 y a la debilidad coyuntural del sector inmobiliario. No obstante, destacó la solidez del mercado y confió en una recuperación de la actividad durante los próximos meses gracias al mejor comportamiento de los bienes muebles.
Por comunidades autónomas, Madrid lideró el volumen de negocio con 926,1 millones de euros, un 3,1% más, mientras que Cataluña registró 876,1 millones, un 2,2% menos.
La duración media de los contratos aumentó hasta los 71,9 meses, frente a los 67,4 meses del mismo periodo del año anterior, mientras que la tasa de mora se mantuvo estable en el 2,8%.
En agosto, la actividad mostró una mayor desaceleración. La nueva inversión cayó un 13,1%, hasta 291,5 millones de euros, afectada tanto por el retroceso de los bienes inmuebles, que descendieron un 73,6%, como por la disminución del 10,5% en las operaciones sobre bienes muebles.

