El gestor ordenó en apenas 20 minutos la interrupción temporal de dos grandes bloques de consumo industrial, retirando del sistema 1.775 MW de potencia para compensar la caída de la generación renovable.
La primera orden se produjo a las 19:43 horas, con la desconexión de 832 MW, y la segunda a las 20:02, afectando a otros 943 MW. En conjunto, ambas actuaciones permitieron reducir la demanda en cerca de 2.918 MWh.
Antes de activar el Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), Red Eléctrica intentó aliviar la tensión reduciendo las exportaciones de electricidad. Los envíos a Portugal pasaron de rondar los 4.000 MW a prácticamente cero, mientras que las exportaciones a Francia también se desplomaron hasta desaparecer. Las interconexiones con Marruecos quedaron igualmente suspendidas.
Además, el operador recurrió a la generación hidráulica para equilibrar oferta y demanda. La producción de las centrales hidroeléctricas pasó en pocos minutos de unos 300 MW a más de 2.500 MW, aunque posteriormente volvió a descender con rapidez.
Los ciclos combinados de gas también desempeñaron un papel clave, con más de 13.000 MW en funcionamiento, aunque la disponibilidad del parque térmico estaba limitada por trabajos de mantenimiento en varias instalaciones.
Red Eléctrica atribuyó el episodio a la combinación de una baja producción renovable y una elevada indisponibilidad de generación térmica. Aunque la compañía aseguró que el suministro nunca estuvo en riesgo, esta ya es la décima activación del SRAD en 2026, un dato que preocupa a la industria electrointensiva, que advierte de posibles nuevos episodios de tensión en los próximos meses.

