Esta es una de las principales conclusiones del informe del tercer trimestre de 2026 del Centro de Estudios de Trioteca (CET), presentado por Bernardos, asesor de Trioteca y profesor de la Universitat de Barcelona, y Ricard Garriga, CEO de la compañía.
Bernardos señaló que el mercado residencial ya muestra signos de enfriamiento, especialmente en las zonas de mayor renta de las grandes ciudades. Sin embargo, la escasez de vivienda nueva y las dificultades de acceso al alquiler siguen sosteniendo los precios. Según sus previsiones, las compraventas caerán un 8% en 2026 y entre un 7% y un 10% en 2027, mientras que el precio de la vivienda podría cerrar este año con un aumento cercano al 10% y seguir creciendo en 2027, aunque a un ritmo más moderado.
Madrid y Barcelona pierden impulso
El economista destacó que Madrid y Barcelona han dejado de liderar el mercado. Entre julio y diciembre de 2025, las transacciones crecieron un 1,8% en España, pero retrocedieron un 4,4% en las capitales de provincia. Las caídas fueron más intensas en Madrid (-15,5%) y Barcelona (-11%).
Bernardos atribuyó esta evolución a la menor presencia de compradores internacionales, inversores y demandantes procedentes de otras regiones, mientras que las ciudades medianas y las zonas más asequibles mantienen un mayor dinamismo.
Más financiación para viviendas más baratas
Por su parte, Garriga explicó que las familias están adaptando sus decisiones al nuevo contexto hipotecario. El importe medio solicitado a través de Trioteca aumentó hasta los 207.667 euros en el tercer trimestre, frente a los 204.667 euros del trimestre anterior.
En cambio, el valor medio de las viviendas financiadas descendió de 294.667 a 268.333 euros. Esto refleja que los compradores necesitan pedir más financiación para adquirir inmuebles de menor valor, una consecuencia directa del encarecimiento del crédito.
Sin riesgo de crisis inmobiliaria
Pese al descenso previsto de las operaciones, Bernardos descarta una crisis inmobiliaria. A su juicio, la fortaleza del empleo, la competencia bancaria en el mercado hipotecario y, sobre todo, la escasez de oferta evitarán correcciones significativas en los precios.
«El mercado se enfriará, pero no se congelará», resumió el experto, convencido de que la falta de vivienda disponible seguirá actuando como principal soporte de los precios.
