La patronal CEOE ha celebrado este miércoles la primera reunión de sus órganos de dirección desde que Antonio Garamendi fue reelegido como presidente de la confederación empresarial el pasado 1 de octubre, fecha tras la que se han convocado elecciones generales, una huelga general y se ha prometido una nueva subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para 2027. La organización inicia la nueva etapa con los mismos nombres como protagonistas y con la vista puesta en un posible cambio de ciclo político, más favorable a los intereses de los autónomos y las empresas.
El encuentro estaba dirigido a formalizar la nueva estructura de la patronal en la que el líder vasco no ha hecho ningún cambio de cara a este tercer mandato. El presidente de la madrileña CEIM, Miguel Garrido, mantendrá su vicepresidencia primera y el líder de la organización catalana Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, recuperará la relación con los grupos del Congreso de los Diputados, después de un mandato en el que pese a no tener esta función asignada convenció a Junts para que votase en contra de la reducción de jornada a 37,5 horas a la semana en 2025.
Garamendi también amplía las funciones de Garrido, a quien asigna la gestión del grupo de trabajo para reducir las trabas burocráticas y la simplificación normativa. Fuentes empresariales explican que este tiene un rango inferior a las comisiones que también han formalizado este jueves y que es habitual que los grupos de trabajo estén vinculados a una de ellas. Además, el representante de CEIM Juan Pablo Lázaro encabezará la comisión de Trabajo, en la que se abordan los cambios normativos que se plantean por parte del Gobierno y se negocian con los sindicatos.
Este es el resultado de la negociación llevada a cabo por los principales dirigentes empresariales en el plano sectorial con el presidente de CEOE ante la convocatoria de elecciones internas al inicio del verano a cambio de brindarle su apoyo. Ambos líderes patronales se han enfrentado en el pasado al dirigente vasco y el madrileño había sonado en las quinielas como posible integrante de una lista alternativa que finalmente no se materializó. Tras este proceso, algo más de un año después del cisma generado por las elecciones de Cepyme, los empresarios creen que se ha sellado la paz.
La presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel ocupará otra vicepresidencia, así como el presidente de ATA, Lorenzo Amor, vicepresidencias reservadas a las organizaciones ‘hermanas’ de CEOE. Mientras que la presidenta de Unespa, Mirenchu del Valle; el presidente de la andaluza CEA, Javier González de Lara; el presidente de la valenciana CEV, Julián Núñez; el presidente de Seopan, Julián Núñez, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre; la presidenta de la AEB, Alejandra Kindelán, y del Instituto de Estudios Económicos, Íñigo Fernández de Mesa y María Helena Antolín.
Según ha informado la organización empresarial en un comunicado, los dirigentes han aprobado la composición del nuevo comité ejecutivo -el círculo más estrecho para la toma de decisiones- que estará compuesto por un total de 30 integrantes, entre los que se encuentran el presidente de CEOE Castilla y León, Santiago Aparicio o los dirigentes de los sectores representados en la patronal como el de Confemetal, José Miguel Guerrero, el de CNC, Pedro Fernández Alén, o el de ASAJA, Pedro Barato. Aparicio, continuará además como presidente del Instituto Superior de Estudios Empresariales (CEOE Campus) y entra a formar parte de la Comisión de Régimen Interno
