Pero la noticia más destacada del día fue la salida prematura de Christine Lagarde, que anunció que dejará el cargo a principios de febrero (unos ocho meses antes de que venza su mandato). El cambio de liderazgo al frente del BCE no debería alterar las perspectivas para los siguientes meses y, de hecho, tras la reunión los mercados cotizan una senda de tipos parecida a la de los últimos días.
Puntos clave
La noticia más destacada del día fue la salida prematura de Christine Lagarde, que anunció que dejará el cargo a principios de febrero (unos ocho meses antes de que venza su mandato).
Su sucesor será nombrado en los próximos meses por el Consejo Europeo (formado por los jefes de Estado o Gobierno de los países miembros de la UE), siguiendo la recomendación del candidato que haga el Eurogrupo (ministros de finanzas de la eurozona). Los nombres que más suenan son dos antiguos gobernadores del Eurosistema, Klaas Knot (De Nederlandsche Bank en 2011-2025, típicamente identificado como hawkish pero que recientemente presenta una imagen más pragmática) y Pablo Hernández de Cos (Banco de España en 2018-2024, identificado como un dove moderado).
En política monetaria, el BCE mantuvo los tipos de interés (depo en el 2,50%). La decisión fue unánime y reflejó la voluntad de no apresurar el endurecimiento monetario:
Hoy se debatió la posibilidad de subir tipos, pero se optó por recopilar más información sobre el estado de la economía y esperar a la siguiente reunión. Lagarde sugirió que, salvo grandes cambios en el escenario, el BCE subirá tipos en diciembre.Lagarde también reiteró que la coyuntura sigue favoreciendo un endurecimiento controlado de la política monetaria. Esto refleja un equilibrio entre múltiples factores: 1) la prolongación del shock energético, 2) los riesgos que genera (más inflación, menos crecimiento económico), 3) unos efectos indirectos limitados sobre el resto de precios (hasta el momento la inflación subyacente se ha visto poco afectada), 4) la ausencia de efectos de segunda ronda (feedback entre precios, salarios y márgenes empresariales), y 5) el endurecimiento de las condiciones financieras sufrido por los mercados en los últimos meses (que ayuda al BCE a luchar contra la inflación).
Respecto al tensionamiento de la prima de riesgo francesa, Lagarde mantuvo la distancia habitual: sin entrar en casos particulares, recordó que el BCE tiene herramientas para evitar tensiones indeseadas y que comprometan la transmisión de la política monetaria, y añadió que son bien sabidas las condiciones de activación (en referencia al TPI, que permite al BCE comprar deuda de estados que sufran tensiones no justificadas por sus fundamentos económicos y siempre que sus políticas económicas y fiscales sean sostenibles).Tras la reunión, los mercados apuntan a un incremento de tipos en diciembre (depo al 2,75% con una probabilidad del 80%), otro en marzo (depo al 3,00%, también con un 65% de probabilidad) y una subida final entre verano y otoño de 2027 (un depo al 3,25% cotiza con un 70% de probabilidad en septiembre).
Escenario económico
El BCE ve una actividad resiliente, con una recuperación del sector servicios, el empuje de la IA sobre la industria y las exportaciones, y el apoyo del gasto público en infraestructura y defensa.El encarecimiento de la energía, el deterioro de la confianza y el endurecimiento de las condiciones financieras pesarán sobre el crecimiento, pero en los próximos trimestres el BCE prevé un mayor dinamismo a medida que se relajen los precios energéticos.El repunte de la energía elevará la inflación por encima de lo previsto en los próximos meses, pero el BCE sigue destacando una inflación subyacente estable a pesar de observar algunas presiones en las etapas iniciales de la cadena de formación de precios. Las presiones salariales siguen siendo moderadas y las expectativas de inflación de medio plazo continúan cerca del objetivo del 2%.El BCE destacó el endurecimiento de las condiciones financieras, con aumentos en los tipos de interés de mercados, caídas en las bolsas, un mayor coste de la deuda para empresas y familias y un endurecimiento de los estándares de crédito.
Política monetaria
El BCE mantuvo el tipo depo en el 2,50%, el refi en el 2,65% y el de la facilidad marginal de crédito (MLF) en el 2,90%.
Reacción de los mercados
Los mercados vivieron con indecisión los anuncios del BCE. Inicialmente, reaccionaron con caídas en los tipos de interés soberanos en algo más de 5 p. b. y una depreciación del euro de casi el 0,4% en su cruce con el dólar, pero la lectura dovish detrás de estos movimientos se fue deshaciendo a lo largo de la rueda de prensa de Lagarde. En neto, y al cierre de esta nota, los tipos de interés soberanos a 10 años bajaban ligeramente en las principales economías de la eurozona, con las primas de riesgo y el tipo de cambio del euro prácticamente estables. Por su parte, las bolsas exhibieron avances generalizados.
