En Villanueva de la Cañada, por ejemplo, alquilar una habitación cuesta de media 703,57€, y en Villaviciosa de Odón, 687€. Ambos municipios, situados en la Comunidad de Madrid, encarecen el precio por encima de Barcelona (646€), la capital de provincia más cara de España, y se colocan casi un 50% por encima de la media nacional, fijada en 475,98€. Compartir piso lejos de las grandes urbes ya no garantiza pagar menos.
La fotografía se repite alrededor de las dos grandes áreas metropolitanas. En el entorno de Madrid, a las localidades más caras se suman San Sebastián de los Reyes (495,33€), Getafe (472,70€), Alcobendas (468€), Alcorcón (449,64€), Móstoles (449,63€), Alcalá de Henares (436,09€) o Leganés (402,56€). En el cinturón de Barcelona, L’Hospitalet de Llobregat (530,28€), Badalona (490,77€), Cerdanyola del Vallès (447,89€), Sabadell (430,86€) y Terrassa (408,54€) sostienen precios igualmente altos, hasta el punto de que L’Hospitalet supera a capitales de provincia como Santa Cruz de Tenerife (504,08€), Cádiz (473,50€) o Bilbao (461,88€).
El fenómeno se extiende también al área de Valencia, con municipios como Paterna (477€), Torrent (382€) o Burjassot (365,34€), y confirma que la presión ya no distingue entre el corazón de las grandes ciudades y su periferia inmediata.
A esta dinámica se suma la creciente distancia entre los precios y los ingresos. El salario mínimo interprofesional se ha situado en 2026 en 1.221€ mensuales en catorce pagas, un 3,1% más que el año anterior, pero ese avance apenas se percibe en quienes comparten vivienda.
Frente a este panorama, el mapa conserva contrastes notables. Entre los municipios más económicos para compartir habitación figuran Ontinyent (202,92€), en Valencia; Ponferrada (238,06€), en León; Tortosa (243,18€), en Tarragona, y Talavera de la Reina (248,08€), en Toledo. La distancia con las localidades más caras resulta tan amplia que, con lo que cuesta una sola habitación en Villanueva de la Cañada (703,57€), podrían alquilarse más de tres en Ontinyent. El contraste se aprecia incluso frente a las capitales: el municipio más barato del estudio se sitúa por debajo de Badajoz (211€), la capital de provincia más asequible del país. «Conviene no leer los precios bajos como una buena noticia automática. En muchos de estos municipios compartir sale a cuenta precisamente porque la actividad económica y el empleo son más débiles, de modo que el ahorro en vivienda no siempre compensa para quien necesita estar cerca de un mercado laboral. El problema de fondo no se resuelve mirando solo a las grandes urbes: hoy atraviesa también a localidades medianas de todo el país», concluye el director de Estudios de pisos.com.
