En esta causa se enjuician presuntas irregularidades en las adjudicaciones de las obras de un campo de golf en terrenos de Canal de Isabel II y de un contrato para la gestión de explotación de las instalaciones deportivas de este ente público madrileño para beneficiar a un hermano y un cuñado suyos.
González, que estuvo seis meses en prisión tras ser detenido en 2017, está acusado en esta pieza del caso por unos hechos que se remontan a 2004 y 2006 cuando era vicepresidente del Gobierno autonómico encabezado por Esperanza Aguirre y presidía Canal de Isabel II y se enfrenta a una petición de la Fiscalía Anticorrupción de seis años de prisión por supuesto delito de cohecho.
Al llegar este jueves a la Audiencia Nacional, Aguirre ha explicado a los periodistas que comparecía en la vista «como testigo, para decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad». Preguntada si sabía lo que hacía Ignacio González ha contestado: «Cómo iba yo a saber eso». Y ha recordado: «Yo ya dimití por asumir responsabilidad política, nunca jurídica». Asegura que ella no le niega la presunción de inocencia a su número dos, «pero cuando un juez mete en prisión provisional a un político se supone que tiene indicios muy fundados».
Por otra parte, la expresidenta de la Comunidad de Madrid ha reconocido que la idea del campo de golf fue «completamente» suya. En un viaje a Tokio vio cómo la gente podía practicar golf en mitad de la ciudad y pensó «que era de interés general cambiar un helipuerto por una cancha de golf» en un barrio como Chamberí, que tiene pocos parques. Ha reconocido que ella misma fue quien autorizó esa declaración de interés público después de que el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, denegase la licencia para llevar a cabo la obra: «Es público que el señor Gallardón y yo somos amigos pero en política tenemos discrepancias».

