Se trata de la primera vez que este aval se solicita en esta fase, una práctica que la AIReF considera positiva porque refuerza la base realista de los objetivos de estabilidad desde el inicio del proceso presupuestario.
El informe macroeconómico, elaborado por el Ministerio de Economía, fija el crecimiento de referencia y analiza la evolución prevista de la economía en el horizonte plurianual. Según el Gobierno, el PIB crecerá un 2,6% en 2026, un 2,2% en 2027, un 2,1% en 2028 y un 2% en 2029, cifras que se sitúan dentro de los rangos estimados por la AIReF y próximas a sus previsiones actuales, que sitúan el crecimiento de 2026 en torno al 2,5%.
La AIReF comparte el escenario de desaceleración progresiva a partir de 2027, vinculado al menor impulso de los fondos Next Generation EU, a una reducción de la inmigración neta y a la moderación del turismo. En materia de precios, ambas instituciones mantienen previsiones similares, con un crecimiento nominal del PIB que se sitúa dentro de los intervalos de confianza del organismo independiente.
No obstante, la AIReF advierte de la existencia de riesgos a la baja, principalmente relacionados con la incertidumbre internacional. Entre ellos, destaca la posible intensificación de las tensiones geopolíticas, la fragmentación comercial o las disrupciones en los mercados de materias primas. A nivel interno, señala el impacto potencial del fin de los fondos europeos sobre la inversión, así como riesgos para la competitividad derivados de la inflación y la limitada mejora de la productividad.
Asimismo, el organismo apunta a un posible comportamiento menos favorable del mercado laboral, al prever una reducción del paro más moderada que la estimada por el Gobierno en un contexto de crecimiento de la población activa.

