El crecimiento estuvo impulsado por el aumento de viajeros y por las subvenciones públicas destinadas al transporte de pasajeros.
Según las cuentas del grupo, Alsa contabilizó unos 219 millones de euros en ayudas y subvenciones procedentes de distintas administraciones. La mayor parte de estos fondos correspondió a programas estatales de apoyo al transporte, entre ellos las compensaciones vinculadas al programa Verano Joven y a los descuentos en servicios de autobús.
El sector del autobús ha recibido cerca de 400 millones de euros en ayudas públicas entre 2023 y 2025 para financiar bonificaciones y títulos subvencionados en las rutas estatales. En paralelo, Alsa continúa operando gran parte de sus concesiones de larga distancia, muchas de ellas pendientes de renovación definitiva.
La empresa destacó la fortaleza de su negocio en España y la evolución positiva de la demanda. Su consejero delegado, Francisco Iglesias, subrayó que la compañía mantiene sus contratos de larga distancia y confía en seguir creciendo en un mercado favorecido por las políticas de impulso al transporte colectivo.
Mientras tanto, asociaciones del sector ferroviario han advertido de una pérdida de viajeros en los servicios de larga distancia, lo que ha contribuido a reforzar la demanda de otros medios de transporte, como el autobús.

