El escenario es Galicia, Cambados, La Toxa, Vigo, Pontevedra, maravillosamente bien descrito ya que conoce a la perfección lo que son las fragas gallegas, el mar, las ciudades y las condiciones climáticas que rodean toda la acción.
El arranque de la novela es la descripción del asesinato de un niño de seis años y de su niñera e inmediatamente después la presentación de Sam -Samuel Hoyos- borracho en un bar y decidido a suicidarse esa misma noche, al que atacan unos individuos a los que reduce brutalmente. Poco después se encuentra con una mujer que le propone un asesinato múltiple prácticamente imposible pero que le da una razón incuestionable para llevarlo a cabo: la venganza de su hijo asesinado. Sam ha roto su matrimonio después de lo que le ocurrió al niño y se ha entregado a la bebida destrozando su carrera como agente del CNI.
A su vez una inspectora, Julia Duarte, persigue a unos terroristas islámicos, y acabará encontrándose con Sam, al que se le van frustrando los intentos muy bien planeados para cometer el asesinato múltiple que le han encargado. Los dos personajes acaban por encontrarse.
El conjunto es un relato complejo, pero fácil de seguir y que mantiene una tensión y unos personajes que se van desgranando y mostrando un mundo corrupto, donde la falsedad es la moneda diaria y donde la inmoralidad choca con la visión de la vida y de la redención más que dudable que busca Sam. Aunque el autor intenta seguramente que el lector se ponga de parte de Sam, a lo más que se llega es a admirar su ingenio y destreza.
El problema es que a veces parece que estamos ante un guion cinematográfico o de series, en el que se pueden predecir algunas situaciones, pero esto no invalida el relato y hace que la lectura produzca una situación agradable y no sea fácil dejarla.
Antes de que todo cambie
Manel Loureiro
Planeta (2026)

