Riad ha anunciado un histórico recorte del precio de su barril de crudo de referencia para mantener la competitividad de su petróleo en un mercado donde hay mucho crudo. El precio del petróleo Brent, de referencia global, se ha desplomado más de un 40% desde los máximos del cierre del estrecho de Ormuz. Esta caída ha llevado al Brent a cotizar en 72 dólares, un precio que ha forzado a Riad a tomar medida para que sus clientes sigan adquiriendo el petróleo que se extrae en los yacimientos de Arabia Saudí. Por ahora, los mercados de futuros reaccionan con cautela con leves caídas a una noticia que era relativamente esperada.
Con todo, según publica la agencia Bloomberg, Arabia Saudía ha anunciado que el precio de su principal crudo para clientes en Asia sufrirá la mayor reducción en al menos 26 años, debido a que el aumento de la oferta mundial que está intensificando la competencia entre los oferentes de crudo. El petróleo llega ahora desde varios puntos del mundo a precios muy competitivos. EEUU es el mayor productor de petróleo del mundo con más de 13 millones de barriles bombeados cada día. Parte de este crudo acaba hoy en Europa (España por ejemplo compra grandes cantidades de crudo americano), un continente que antiguamente dependía en mayor medida del petróleo sauidí. El propio EEUU ha dejado de importar prácticamente crudo de Oriente Medio gracias a su revolución del fracking. Todo ello está forzando a Arabia Saudí a derribar sus precios para mantener a los clientes asiáticos.
Así, la productora estatal Saudi Aramco rebajará el precio de su petróleo Arab Light para Asia el próximo mes en 11 dólares por barril, lo que representa un descuento de 1,50 dólares sobre el precio de referencia regional, según una lista de precios consultada por Bloomberg. Se trata de una caída muy superior a la estimada por los expertos, que barajaban un posible recorte de 8 dólares. El recorte ha sido de 3 dólares más por barril, un movimiento quizá desesperado por mantener a la clientela.
Cabe recordar que el precio del petróleo se ha desplomado desde mediados de junio, cuando EEUU e Irán alcanzaron un acuerdo para cesar las hostilidades y permitir la reanudación del tráfico a través del estrecho de Ormuz, el punto estratégico que había estado bloqueado en gran medida desde el inicio del conflicto. El crudo Brent ha caído hasta situarse en torno a los 72 dólares por barril, precio al que cotizaba a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron su ofensiva contra Irán.
