El origen de la disputa se encuentra en la tasa de retribución financiera fijada por la CNMC para dicho periodo. El organismo a pesar de las disputas y de las negociaciones entre regulador y eléctricas, fue inflexible y estableció una rentabilidad del 6,58% para las actividades de transporte y distribución eléctrica durante los próximos seis años, frente al 5,58% del ciclo anterior.
El regulador defiende que el nuevo marco aporta certidumbre, incentiva la inversión y protege al consumidor frente a incrementos excesivos de los peajes eléctricos. Una cantidad, que Naturgy, Endesa, Iberdrola y EDP consideran insuficientes para las inversiones que han de acometer en los próximos años, coincidiendo con el marco regulatorio que sacó adelante la propia CNMC.
Las principales compañías exigían un mínimo del 7,5% para que cuadraran las cuentas para poder invertir en redes de distribución, una red que está al borde del colapso por las masivas peticiones de enganches de nuevos proyectos como son los centros de datos, integración de renovables o electrificación de la industria.
Las principales empresas del sector procedimentales de las circulares aprobadas por Competencia y consideran que algunas observaciones realizadas durante el proceso de consulta no fueron incorporadas al texto final. De hecho, Endesa ya ha aclarado que no se va a quedar con los brazos cruzados y recurrirá ante la Audiencia Nacional dicha postura. Fuentes jurídicas confirman a este periódico que las otras grandes compañías también ultiman sus alegatos.
Mientras tanto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia marca distancias y no se mueve un ápice de su idea inicial y asegura que ha desarrollado uno de los procesos regulatorios más extensos de los últimos años, con consultas públicas, audiencias sectoriales, informes ministeriales y dictámenes del Consejo de Estado. El organismo también ha incidido en los últimos meses que la nueva tasa supone un incremento de 100 puntos básicos respecto al periodo anterior y que el modelo permite retribuir inversiones relevantes manteniendo un equilibrio entre desarrollo de infraestructuras y protección de los consumidores.
Fuentes del sector eléctrico alertan de la situación que atraviesan las redes, indispensables para “la electrificación del sistema”. Las compañía inciden en que sin una rentabilidad adecuada se ralentizarán las inversiones necesarias para modernizar la red. La CNMC replica que elevar aún más la retribución implicaría trasladar mayores costes a hogares y empresas. Entre ambos argumentos se dirimirá en los tribunales una disputa que va mucho más allá de un porcentaje regulatorio y que condicionará el desarrollo energético e industrial de España durante los próximos años.
Mientras las empresas ultiman sus denuncias a la institución Iberdrola ha lanzado diversos mensajes contundentes contra la CNMC y el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
