La persona propuesta para dirigir la empresa será el accionista Hugo Castaño, aunque deberá ser la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) la que dé el visto bueno a su nombramiento en las próximas semanas por ser una compañía en supervisión tras el préstamo recibido de 53 millones de euros.
Estas renuncias llegan después de que ambos directivos, imputados por un presunto tráfico de influencias en la causa que también investiga al expresidente Rodríguez Zapatero, reconocieran ante la Audiencia Nacional esta semana que Plus Ultra selló un contrato con la empresa de Julio Martínez (‘Julito’) –íntimo amigo de Zapatero– para pagarle el 1% del rescate que otorgó el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégica (FASEE).
En los escritos remitidos, ambos «tuvieron plena conciencia» de que Martínez Martínez, dueño de Análisis Relevante, y Zapatero «sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar, lo cual fue asumido por ambos de forma sobrevenida de salvar a la compañía, aun cuando desconociesen qué acuerdos internos pudiesen tener».
Martínez Sola y Roselli inciden en que no «llegaron a tener una constancia fehaciente de las concretas actuaciones llevadas a cabo para influir o favorecer la concesión del rescate a Plus Ultra por parte de la SEPI», si bien admiten que «como una medida desesperada, se asumió que Plus Ultra debía contratar con Martínez Martínez para tal fin, conscientes de que tenía relación con Zapatero».
