El avance se mantiene cerca de la media nacional (+14,5%), aunque comienzan a surgir indicios de moderación en algunos mercados turísticos donde los precios podrían estar cerca de su techo.
Las mayores subidas se registraron en las Islas (+14,1%) y en la Costa Mediterránea (+13,9%), seguidas de la Costa Atlántica andaluza y la Costa Norte (+11,7% en ambos casos). En el segmento vacacional, el valor medio asciende a 3.150 euros por metro cuadrado.
• La construcción de vivienda se reactiva de forma notable en la costa, con un aumento del 21,7 % interanual en el número de visados. Mijas, Estepona y Gijón son los municipios de costa con más licencias aprobadas en 2025.
• La construcción se centra en zonas con acceso crítico a la vivienda, pero en volumen limitado y orientada mayoritariamente al segmento vacacional, más rentable, lo que no resuelve el problema de acceso.
• La creciente regulación del uso turístico empieza a moderar la oferta de vivienda vacacional, sin que su efecto se traduzca por el momento en un aumento de la oferta de vivienda habitual y una moderación de los precios.
Tinsa alerta de la creciente convergencia entre la vivienda de primera y segunda residencia, un fenómeno que impulsa los precios y dificulta el acceso de la población local. El esfuerzo de compra en la costa alcanza ya el 40% de la renta disponible de los hogares, claramente por encima del 35% considerado razonable. Los niveles más tensionados se encuentran en Baleares, Málaga y Alicante.
Pese al fuerte crecimiento de los precios, la vivienda en la costa sigue situándose un 30% por debajo de los máximos de la burbuja inmobiliaria de 2007 en términos reales, aunque cerca de un centenar de municipios ya han superado aquellos niveles en términos nominales.
La demanda mantiene un tono sólido. Las compraventas crecieron un 1,7% en 2025, hasta más de 204.000 operaciones, mientras que los visados de obra nueva aumentaron un 21,7%, reflejando una mayor actividad promotora. Sin embargo, la oferta continúa limitada por la escasez de suelo, el encarecimiento de la construcción, la falta de mano de obra y la incertidumbre regulatoria.
Los expertos también destacan que el mercado vacacional empieza a mostrar síntomas de agotamiento. Aunque en el 77% de las zonas los precios aún tienen recorrido, aumenta el número de destinos donde se perciben señales de ralentización. Además, la regulación sobre alquiler turístico se intensifica en comunidades como Canarias, Baleares y la Comunidad Valenciana, aunque por ahora no se traduce en una mayor oferta de vivienda habitual ni en una moderación de los precios.
