La actividad de construcción de viviendas experimentó una notable aceleración, con un incremento del 7,3% en 2025, tras el 4,6% del ejercicio previo, hasta situarse en 97.746 millones de euros, más de la mitad del total. Este impulso vino acompañado de un repunte en las viviendas iniciadas, que superaron las 137.000 unidades. La actividad de otros edificios y construcciones registró un avance del 7,6%, hasta cifrarse en 84.167 millones de euros. Este segmento estuvo favorecido por el buen comportamiento de la obra civil, respaldada en gran medida por los fondos europeos.
Los ingresos de las empresas constructoras españolas en mercados exteriores mantuvieron su impulso expansivo, alcanzando los 63.700 millones de euros en 2025, un 14,8% más que en el ejercicio anterior. Los seis mayores grupos acapararon en torno al 95% de esa facturación, frente a la cuota de menos del 5% que alcanzaron en lo relativo a la producción en España.
En enero de 2025 se contabilizaban cerca de 93.700 empresas con actividad de construcción, cifra que se redujo un 1,1% interanual, rompiendo la trayectoria expansiva de los ejercicios previos. Por su parte, el volumen de empleo alcanzó los 1,58 millones de personas en el primer trimestre de 2026, un 6,6% más que en el mismo período de 2025.
La oferta se caracteriza por una acusada atomización empresarial, con el 98,8% de las compañías con menos de 50 empleados. Únicamente 1.107 empresas superan dicho umbral. Frente a esta fragmentación, los grandes grupos constructores cotizados concentran un peso creciente en la facturación agregada. Los seis principales grupos superaron en 2025 los 70.000 millones de euros de ingresos conjuntos en el sector de la construcción, acaparando alrededor del 29% de los ingresos generados en España y en mercados internacionales por las empresas españolas.
