El organismo advierte de que una crisis sanitaria global podría provocar en España una caída del PIB de entre el 2,1% y el 16,3%, lo que equivaldría a pérdidas de entre 35.000 y 275.000 millones de euros.
El estudio analiza cinco posibles escenarios. El más moderado, similar al covid-19, provocaría una contracción del 2,1% del PIB en los nueve primeros meses. Otros supuestos, como una pandemia de ébola o gripe aviar, tendrían un impacto ligeramente superior, mientras que una crisis causada por un virus muy contagioso, como una gripe A, elevaría la caída hasta el 5,1%.
El escenario más grave sería una enfermedad con características similares al sarampión: alta transmisibilidad, población sin inmunidad y mortalidad elevada. En ese caso, la economía española sufriría un desplome del 16,2% en los primeros nueve meses de la emergencia.
La OCDE señala que los sectores más afectados serían transporte, industria manufacturera y servicios profesionales, por su dependencia de la actividad presencial.
Pese a estos riesgos, el organismo considera que prepararse resulta relativamente barato. Calcula que España necesitaría invertir unos 228 millones de euros al año, apenas el 0,016% del PIB, para reforzar su capacidad de respuesta. Una cantidad que, a juicio de la OCDE, tendría un retorno «enorme» frente al coste económico potencial de una futura pandemia.
