No obstante, el último día del mes la Seguridad Social registró la pérdida de 38.377 afiliados extranjeros, cuatro veces más que en agosto de 2025 y el mayor descenso diario desde 2020. En el conjunto del sistema, la caída fue de 272.172 afiliados en una jornada habitualmente afectada por el fin de contratos temporales.
Pese a ello, la afiliación extranjera cerró agosto con una media de 3,55 millones de trabajadores tras sumar 39.535 respecto a julio. Este aumento compensó parte de la pérdida general de empleo, que fue de 162.840 afiliados. Sin la aportación de los trabajadores extranjeros, el descenso habría superado los 200.000 empleos.
El impulso está estrechamente vinculado al proceso de regularización, que ya había explicado todo el crecimiento de la afiliación en julio. A cierre de agosto, 337.917 extranjeros figuraban de alta en la Seguridad Social gracias a este mecanismo.
En términos interanuales, el empleo extranjero creció un 15,7%, frente al 3,1% del conjunto del sistema, y ya representa el 15,9% de los afiliados. Al mismo tiempo, distintos análisis apuntan a una desaceleración del empleo entre los trabajadores nacidos en España y prevén que el efecto de la regularización se modere en los próximos meses.
