La operación ha registrado una sólida acogida por parte de los inversores, con una demanda que ha superado los 3.200 millones de euros, más de 2,5 veces el importe finalmente emitido. El fuerte interés del mercado ha permitido reducir significativamente el diferencial de la operación desde una indicación inicial de precio de midswap más 95-100 puntos básicos hasta los 70 puntos básicos sobre midswap fijados en los términos finales. El bono contará con cupón fijo anual.
Con esta emisión, BBVA continúa acudiendo a los mercados de capitales para canalizar financiación alineada con su marco de financiación sostenible. Los fondos se destinarán de acuerdo con los criterios establecidos en dicho marco.
BBVA ha actuado como coordinador global y entidad colocadora junto con Crédit Agricole CIB, Deutsche Bank, HSBC y Lloyds.
Además, esta es la quinta emisión de BBVA en 2026. La semana pasada, el banco colocó €2.250 millones en cédulas hipotecarias de doble tramo en euros. En enero, el banco colocó 2.000 millones de euros en una emisión SNP de doble tramo, en la que fue su mayor emisión en euros de los últimos 20 años. En febrero, colocó 2.500 millones de dólares de otra emisión de deuda sénior no preferente, la mayor de su historia en esta divisa. En abril, colocó 2.250 millones de dólares en una emisión de doble tramo.
