Según consta en la denuncia, se dirige contra la persona o personas responsables de la gestión de los perfiles oficiales en redes sociales del Partido Popular. «Esta persona permanece en el anonimato, el PP oculta su identidad por decisión de la propia organización», apunta. La denuncia también se dirige «contra cualesquiera otras personas que, dentro de la estructura del Partido Popular, hayan trasladado consignas, instrucciones u órdenes al community manager en relación con los hechos objeto de denuncia», en su papel de responsables del uso de los medios de comunicación y redes sociales durante el proceso electoral. En concreto, pide que se cite a declarar al actual secretario general del Partido Popular, Tellado, para identificar al autor del vídeo.
El abogado de Gómez apunta que la utilización de la imagen y la voz simulada de su demandante para elaborar un vídeo falso, «haciéndole decir y hacer cosas que no diría ni haría nunca, con la única intención de humillarla», atenta «contra su dignidad humana y contra aspectos esenciales de su identidad física y social como persona, lesionando sus más básicos derechos de la personalidad, referidos a la identidad, propia imagen y honor». Consideran que este vídeo tiene una «evidente finalidad pseudopolítica o propagandística en periodo electoral» y se ha difundido públicamente, «buscando su humillación y causándole un daño injusto» al hacer como que reconoce «hechos falsos que le denigran tanto a ella como a su marido» y «constituye un acto deliberado de afrenta y hostigamiento que atenta contra su honor y su propia imagen».
La defensa recuerda que Gómez «ni ejerce cargo político alguno ni se presenta a las elecciones», sino que «es un mero particular casada, eso sí, con un candidato» pero «no es un representante público cuyo comportamiento deba someterse al escrutinio de la población».
El letrado recuerda en la denuncia que la normativa y jurisprudencia que regula estos supuestos de «ultrasuplantaciones o deepfake humillantes se encuentra todavía en fase de desarrollo», aunque los riesgos derivados de tales conductas «ya han encontrado eco parcial en sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos».
«La circunstancia de que el vídeo que aquí denunciamos incorpore la referencia formal a que ha sido creado con inteligencia artificial claramente no elimina la tipicidad de la conducta», se advierte. Además, se señala que esa advertencia se incluye en un faldón prácticamente invisible: «De modo consciente y deliberado se utiliza un color traslúcido apenas visible». La publicación cuenta ya con 2,3 millones de visualizaciones, más de 2.000 comentarios y 35.000 interactuaciones, «con un gran impacto viral» que, considera el letrado, «multiplica los efectos buscados».
La denuncia insta a la Justicia a que ponga «coto a estas conductas, que no pueden ampararse en el ejercicio de derecho alguno y cuya proliferación repugna a la conciencia ciudadana».
