La operación se produjo el pasado 31 de julio y la mayor parte de la posición corresponde a acciones de manera directa, con apenas un 0,3% mediante instrumentos financieros. El resto de la participación de BlackRock se articula a través de derechos de voto asociados a títulos. La gestora aflora su inversión después de la fuerte revalorización experimentada por Indra al calor del aumento del gasto europeo en defensa. La compañía, que trabaja ahora en un nuevo plan estratégico, ha superado los 10.000 millones de euros de capitalización y cerró el primer semestre de 2026 con una cartera récord de 20.533 millones, un 117% superior a la registrada un año antes.
La entrada en Indra refuerza además la posición de BlackRock como principal inversor institucional de la Bolsa española. La gestora presidida por Larry Fink mantiene más de 100.000 millones de euros invertidos en España entre renta variable, deuda pública, deuda corporativa y activos privados. BlackRock supera el umbral del 3% en una veintena de compañías del Ibex y figura entre los principales accionistas de buena parte de las mayores cotizadas españolas. Sus posiciones de mayor valor se concentran en Santander, Iberdrola y BBVA, donde sus inversiones estaban valoradas en abril en unos 10.277 millones, 8.419 millones y 7.492 millones de euros, respectivamente. La gestora mantiene además participaciones destacadas en Banco Sabadell, donde supera el 8%; Repsol, con más del 7%; y Telefónica, con cerca del 6%. También está presente con porcentajes relevantes en ACS, Aena, Amadeus, Cellnex, IAG y otras grandes compañías del selectivo. En total, sus posiciones superiores al 1% en una veintena de empresas del Ibex estaban valoradas en más de 41.300 millones de euros en abril de 2026.

