Una vuelta a los orígenes a través del recetario tradicional de Castilla y León, pero desde una mirada contemporánea y con el producto como el mejor embajador del territorio castellano. Esta es la base del Restaurante Cepa 21.Reconocido con un Sol de la Guía Repsol y recomendado por la Guía Michelin, el restaurante recoge el testigo de la filosofía de la bodega vallisoletana, donde tradición y vanguardia dialogan, sin perder el ADN que lo define. El Restaurante Cepa 21 propone un viaje por la tradición culinaria castellana, donde se recuperan algunos de los platos más señeros de la zona, unidos a recetas ampliamente reconocidas por todos. Gastronomía vinculada al territorio y a la memoria colectiva, pero presentada con una estética cuidada y detallista. Una experiencia culinaria que nace de la cercanía y de la pasión por el terroir castellano en su versión más amplia.
El chef de la casa, Alberto Soto, deja atrás el menú degustación, y marca un cambio hacia una cocina más esencial, donde el producto, la temporada y la brasa son protagonistas, y la carta se convierte en una plataforma viva y de mercado orientada al disfrute de sabores reconocibles y tradicionales. La propuesta del restaurante mira al recetario castellanoleonés y lo actualiza con técnica, sensibilidad y respeto absoluto al producto, verdadero embajador del territorio. Platos que reivindican la cocina a fuego lento, los fondos bien trabajados y los sabores reconocibles que conectan con el imaginario popular. En un momento en que las prisas marcan el ritmo del día a día, Cepa 21 apuesta por esa gastronomía reconfortante de recetas de siempre que nos traslada a los recuerdos de la infancia. Una cocina que evoluciona y se adapta a las nuevas tendencias de autenticidad, raíz y valor emocional en cada bocado.
Con este paso, Cepa 21 comienza 2026 con la mirada puesta, más que nunca, en la máxima calidad y en seguir adaptándose al gusto del consumidor sin perder su esencia. Una fórmula que José Moro, su presidente, trabaja con maestría. Un referente en combinar a la perfección tradición e innovación, es capaz de aplicar esta filosofía a todas las áreas de la bodega consiguiendo, tras más de 40 años en el sector, girar al ritmo que lo hace el mundo, con los pies en el suelo, pero siempre con esa mirada diferencial que le caracteriza. En esa apuesta, este 2026 no solo trae nuevas formas de elaboración para conseguir la máxima elegancia y sutileza en los vinos o dos nuevas referencias en su porfolio, sino también un nuevo concepto en su Restaurante Cepa 21, que abre las puertas a un enoturismo gastronómico que disfrute de un paraje espectacular y una cocina de calidad y productos de la tierra. «La gente que viene a la Ribera del Duero cada vez busca más sabores convencionales, cocina de mercado y un gran producto como protagonista de su visita. Y en Cepa 21 queremos ofrecer una experiencia completa, desde nuestras catas hasta el restaurante. Porque siempre he defendido que el vino es un gran catalizador de relaciones humanas y, sentados a la mesa, todavía más si cabe. Un gran vino que da la mano a un producto honesto, de máxima calidad y sin artificios es capaz de transformar un buen momento en un recuerdo inolvidable», afirma José Moro.
En esta nueva etapa, Restaurante Cepa 21 da paso a una carta más libre, flexible y abierta. Una propuesta que permite al comensal diseñar su propia experiencia: desde un tapeo desenfadado o una comida más breve, hasta mesas largas pensadas para compartir y disfrutar sin prisas. Su carta es viva, dinámica y en constante evolución, con la incorporación diaria de nuevos platos que surgen derivados de ese apego constante al mercado y a las estaciones. En ello tiene mucho que ver la sublime despensa del restaurante. El chef, con mimo, dedicación y pasión, se encarga a diario de nutrirla con lo mejor del entorno; para ello, cuenta con una extensa red de proveedores cercanos que le surten del producto más excepcional: pan de Quintanilla de Onésimo, trufa negra de Soria, foie de Villamartín, lechazo de Valladolid, etc. La materia prima es el núcleo del nuevo concepto y la temporada marca el ritmo de la cocina cada día. El objetivo de que el comensal pueda disfrutar del producto en su máximo esplendor y en su versión más pura; el mínimo tratamiento posible para mantener su esencia.
El chef apuesta por pescados frescos seleccionados por temporada y origen, carnes de calidad cocinadas principalmente a la brasa y verduras y productos de proximidad en su mejor momento; ingredientes reconocibles, tratados con técnica y sensibilidad. Esto se traduce en elaboraciones que rinden culto a la tradición del lugar y donde el fuego y la brasa se convierten en técnica e identidad —herramientas primarias que conectan con la tradición y aportan autenticidad a cada plato—. El recetario tradicional de Castilla y León, reinterpretado con una ejecución contemporánea, precisa y elegante se ve reflejado en cada plato. El restaurante brinda opciones como mollejas de ternera a la brasa; anchoa Angelachu en mantequilla; huevos fritos, patata, trufa y Périgord, que eleva una receta tradicional de la mano de una de las joyas de la gastronomía castellana; croquetas de lechazo; guisos esenciales, como las verdinas con calamar o los garbanzos con callos y bacalao; propuestas marineras, pilar del recetario patrio, como la sopa de pescado, la merluza a la romana en salsa verde o la lubina a la brasa; para los más carnívoros, chuleta de vaca madurada Simmental, y, cómo no podía ser de otra manera, lechazo asado al estilo tradicional acompañado de ensalada. Junto a estas propuestas otros platos más contemporáneos, como el nigiri de foie, mole y cacahuete o la ensalada César de pollo a la brasa; tres tipos de guarniciones, ensalada, patatas fritas y pimientos asados, y un surtido de postres, como pan, aceite y chocolate —un guiño al postre de la infancia— o la panna cotta con peras al vino Cepa 21, ente otras opciones.
El colofón lo pone la bodega: Hito Rosado, Hito, Cepa 21, Malabrigo y Horcajo acompañarán las nuevas propuestas de Alberto Soto, en consonancia perfecta con el nuevo concepto que define el restaurante.
Alberto Soto, nacido en Palencia y con más de dos décadas de trayectoria, firma esta nueva etapa del Restaurante Cepa 21, que le conecta directamente con sus orígenes y que le lleva a su esencia más pura. El chef es todo un referente en la gastronomía de Castilla y León; su cocina se basa en rescatar recetas y sabores tradicionales de su tierra natal, principalmente, pero desde un punto de vista innovador jugando con las texturas, los aromas y las presentaciones. Soto siempre apuesta por emplear productos de cercanía y de temporada, adaptando sus creaciones a la época del año. En Cepa 21, esa búsqueda del mejor producto de temporada le hace estar en contacto de manera constante con una red de proveedores locales y nacionales desde primera hora de la mañana para conformar esos platos de carta que hablan de cocina de temporada y de territorio. «Con este cambio de concepto buscamos una cocina más directa de mercado, que esté centrada en el sabor, la temporada y la calidad del producto. El fuego es nuestro lenguaje para intervenir con respeto en cada elaboración. Reinterpretamos la tradición sin romperla, aportando una mirada contemporánea que potencia lo más importante, el producto», afirma Soto emocionado. Su concepción tan personal de la cocina le han hecho posicionarse como restaurante recomendado en la prestigiosa Guía Michelin y 1 Sol Repsol. En 2014 fue galardonado con el premio al ‘Mejor Cocinero de Castilla y León’ otorgado por la Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía y Alimentación.
CEPA 21
Bodegas Cepa 21, S.A. N-122, Km. 297, 47318 Castrillo de Duero, Valladolid.


