Se trata del dato más bajo de las últimas tres décadas; cuando solo llegaron 3,95 millones de euros de capital español al gigante asiático en 1996, la última vez que se dio un nivel tan bajo. En 2024, las compañías movilizaron 28,86 millones, que ya de por sí implicaba empeorar con respecto al año anterior (85,03 millones), según las cifras de la Secretaría de Estado de Comercio, dependiente del Ministerio de Economía y Empresa. Los mejores registros históricos llegaron en 2010, con 1.306,11 millones, y en 2020, con 1.824,83 millones.
Mientras China ha cuadruplicado en el último año el capital ubicado en nuestro país, reforzando así su presencia en un mercado que considera estratégico y amigable en comparación con el resto de la Unión Europea, las compañías españolas no ven con el mismo interés la posibilidad de hacer negocios en este país, que ocupa el puesto 154 —y bajando— en el ranking del índice de libertad económica de The Heritage Foundation y el Wall Street Journal, que comprende un total de 176 naciones.
