La propuesta contempla unos ingresos por peajes de unos 13.000 millones de euros en seis años y afecta a la distribución, el transporte y la regasificación. Estas actividades están en manos de compañías como Naturgy, Redexis, Madrileña Red de Gas y Nortegas en distribución, Enagás en transporte, y Enagás y Reganosa en regasificación.
El regulador mantiene cifras similares a las planteadas en su propuesta inicial. Para la distribución, estima una retribución media anual cercana a los 1.190 millones de euros, lo que supone más de 7.100 millones en el conjunto del periodo. En regasificación, prevé unos 377 millones anuales (alrededor de 2.263 millones en total), mientras que en transporte calcula unos 575 millones anuales, con un total cercano a 3.450 millones.
El nuevo sistema implicará subidas medias de peajes en torno al 2%, inferiores a las aspiraciones del sector. A diferencia de las eléctricas, que mantienen litigios con la CNMC, las gasistas han adoptado una posición más moderada, aunque no se descartan posibles reclamaciones.
En paralelo, el sistema eléctrico continúa en déficit. Según la CNMC, acumulaba un desajuste provisional de 1.147 millones de euros a abril de 2026, con ingresos de 3.836 millones frente a costes de 4.984 millones, lo que sitúa el coeficiente de cobertura en el 73,87%.
