El Banco de España, en su Informe Anual 2025, recoge este porcentaje de PIB, que es el más alto de la Europa de los 27, a la hora de evaluar la repercusión de las respuestas fiscales a los shocks energéticos inflacionarios. El Gobierno estimó al aprobar el paquete de medidas el 20 de marzo que el coste total sería de 5.000 millones, 2.500 por pérdida de recaudación y otros 2.500 millones por las subvenciones y ayudas.
El texto aclara que el impacto de 4.200 millones incluye también medidas adoptadas o anunciadas con detalle desde el 1 de marzo. «Se recogen acciones para mitigar el impacto de los altos precios de la energía en hogares y empresas, excluyendo otras como las inversiones en transición energética, y solo se consideran medidas con impacto presupuestario directo», explica el regulador.
El informe indica que las rebajas de tipos en combustibles, electricidad y gas han tenido más peso en España, Alemania e Italia. Otros países, como Francia, han priorizado instrumentos regulatorios y acuerdos con el sector privado. «Asimismo, en España destacan las medidas de apoyo a los sectores industriales más afectados, lo que contribuiría a explicar, en parte, el mayor peso de las medidas fiscales en nuestro país», añade.
En cuanto a la repercusión en el PIB por medidas, el Banco de España informa que las bajadas de tipos en el IVA e Impuesto Especial de Hidrocarburos más la supresión del Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE) terminarán representando el 0,15% y las ayudas el 0,14%. En el análisis se explica que la mayoría de los países de la OCDE aprobaron iniciativas semejantes al iniciarse la guerra.
El Ministerio de Hacienda comunicó en su momento, al aprobarse las rebajas en marzo, que los cálculos de pérdida de recaudación en el periodo de vigencia de las medidas eran los siguientes: 507 millones de euros en el IVA de los combustibles; 656,5 millones en el Impuesto Especial de Hidrocarburos; 539,1 millones en el IVA de la electricidad, madera y gas; y 450 millones por la supresión del IVPEE. Esto supone menos del 1% de la totalidad de la recaudación fiscal.
