El Gobierno habilitó al operador postal para prestar este servicio y el Tesoro trabaja con el Banco de España para acelerar su puesta en marcha. La reforma de la sede del supervisor en Barcelona, que durará entre cuatro y cinco años, podría servir como primera experiencia para trasladar temporalmente parte de la atención presencial a Correos.
Las conversaciones incluyen otros servicios, como la retirada de efectivo y el cambio de moneda. La compra de deuda pública seguirá dependiendo del Tesoro, aunque podrá tramitarse a través de la red postal.
Actualmente, los particulares pueden invertir mediante entidades financieras, con las correspondientes comisiones, o gratuitamente en las oficinas del Banco de España. Sin embargo, el organismo dispone de solo 15 sucursales territoriales, además de sus sedes en Madrid.
La amplia red de Correos permitirá acercar el servicio a zonas sin oficinas del supervisor y a ciudadanos con menores competencias digitales. El contrato-programa aprobado por el Consejo de Ministros reconoce al operador como instrumento para prestar servicios públicos esenciales y facilitar el acceso presencial a la Administración.
Los hogares tienen invertidos 25.484 millones de euros en deuda del Tesoro, el 1,71% de los 1,49 billones en circulación. La mayor parte corresponde a Letras: 22.081 millones, equivalentes al 26% de las emisiones de ese tipo.
