En opinión del vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, el despliegue de los fondos ha sido «un éxito rotundo, con un impacto que está demostrando que un camino distinto era posible, transformando el modelo económico y social de España».
Prueba de ello es, en opinión del vicepresidente, que el Plan de Recuperación ha aportado dos puntos de los diez de crecimiento en el PIB registrados desde 2019, una cifra que podría elevarse hasta los 3,5 puntos para comienzos de la década de 2030, según algunas casas de análisis, como Funcas.
Por ello, fuentes del Ministerio de Economía reconocen la intención del Gobierno de luchar por desbloquear los 24.400 millones de euros restantes -el 25% de la partida asignada para España- cumpliendo con los objetivos comprometidos con Bruselas antes del próximo 31 de agosto. Ello, a pesar de que la consecución de algunos de los hitos se antoja complicada, algo que estaría retrasando el sexto abono de los fondos europeos, por valor de 7.000 millones de euros. Mirando más allá del 31 de diciembre, la fecha máxima para realizar el séptimo y último desembolso del Plan de Recuperación, Cuerpo avanzó las intenciones del Gobierno de «seguir dotando de estabilidad» a las medidas puestas en marcha con los fondos europeos, a través del nuevo fondo soberano España Crece, con el que pretenden movilizar 120.000 millones de euros «como palanca para movilizar inversiones».
Bruselas efectuará el sexto pago «en las próximas semanas»

