Este pulso geopolítico, desencadenado por la crisis migratoria de Ceuta y la campaña preelectoral italiana, podría llegar ahora a su fin después de que España e Italia hayan trasladado a la Comisión Europea su intención de que estas medidas tengan carácter provisional.
Así se lo han confirmado al comisario europeo de Interior y Migración, Brunner, los ministros del ramo de ambos países, Grande-Marlaska y Piantedosi, durante sendas conversaciones mantenidas en las últimas horas. «Ambos me confirmaron que los controles en las fronteras internas son temporales», ha señalado Brunner en un mensaje publicado este sábado en redes sociales recogido por Europa Press. El comisario europeo ha reiterado a ambos ministros que, en nombre de la Unión Europea, «la confianza entre los Estados miembros es nuestra moneda más valiosa», en un intento por rebajar la tensión entre Madrid y Roma después del intercambio de medidas fronterizas.
En el caso de España, Brunner ha asegurado haber recibido garantías de que «los eventos en Ceuta no tendrán un efecto duradero en el área de Schengen». Por su parte, el comisario ha indicado que también existen «señales desde Italia de que los controles podrían levantarse pronto».
