El nivel actual se acerca al registrado en septiembre de 2021, cuando el precio medio rondó los 156 euros/MWh. Para el inicio de octubre, la electricidad se sitúa en torno a los 152 euros/MWh, con picos que superan los 250 euros/MWh en las horas de mayor demanda.
La escalada responde a varios factores: menor producción eólica por la falta de viento, encarecimiento del gas natural, altos costes de los derechos de emisión de CO₂ y una elevada demanda energética durante el verano por las olas de calor.
La tendencia se ha intensificado en los últimos meses. El precio medio pasó de 104,7 euros/MWh en julio a 118 euros/MWh en agosto y alcanzó los 143,7 euros/MWh en septiembre. Además, durante todo el mes el pool se mantuvo por encima de los 100 euros/MWh.
El aumento del mercado mayorista no se traslada íntegramente al recibo gracias al nuevo sistema de cálculo de la tarifa regulada (PVPC), que combina precios de futuros y mercado diario para suavizar las oscilaciones. Aun así, la factura media ha aumentado de forma significativa. Según las estimaciones de OCU y FACUA, un hogar tipo ha pasado de pagar unos 81,4 euros mensuales hace un año a alrededor de 104,2 euros. Para contener el impacto, el Gobierno mantiene medidas fiscales como la reducción del IVA de la electricidad del 21% al 10% y la rebaja del Impuesto Especial sobre la Electricidad del 5,1% al 0,5%, lo que contribuye a aliviar parcialmente el coste final para los consumidores.

