Sin embargo, esta cantidad representa apenas el 1 % de los 163.000 millones recibidos por España entre transferencias y préstamos.
Más controvertido resulta el nivel de ejecución. Según datos de la AIReF, en julio solo se había ejecutado el 26,4 % de los 401 millones presupuestados específicamente para gestión forestal, es decir, unos 105,7 millones de euros.
El Plan de Recuperación reconoce expresamente la vulnerabilidad de España frente al cambio climático y la necesidad de reforzar la gestión forestal, la restauración de ecosistemas y la prevención de incendios. También contempla actuaciones vinculadas a la lucha contra la desertificación y el desarrollo de zonas rurales, medidas que contribuyen indirectamente a reducir el riesgo de grandes fuegos.
El PP sostiene que buena parte de los fondos ejecutados corresponde a proyectos desarrollados por las comunidades autónomas y critica la falta de modernización de medios estatales, especialmente de la flota de hidroaviones. También reprocha la cancelación de un contrato para actualizar aeronaves anfibias.
La polémica se intensificó tras las declaraciones de la portavoz popular Ester Muñoz, quien acusó al Gobierno de dedicar solo un 1 % de los fondos europeos a la prevención de incendios. El Ministerio para la Transición Ecológica rechaza esa interpretación y asegura que excluye numerosas inversiones de adaptación climática con efectos directos sobre la reducción del riesgo de incendios.
Según el departamento que dirige Sara Aagesen, existen 1.709 millones de euros en medidas relacionadas con la adaptación al cambio climático que inciden en la prevención de incendios, aunque no todas estén destinadas exclusivamente a este fin. Además, recuerda que la lucha contra el fuego también se financia a través de los Presupuestos Generales del Estado y no únicamente mediante los fondos europeos.
