El Gobierno pretende rescatar las medidas de vivienda rechazadas el pasado viernes en el Congreso mediante nuevos decretos ley que previsiblemente aprobará este martes el Consejo de Ministros.
La clave está en que, una vez disueltas las Cortes, la convalidación de los decretos corresponderá a la Diputación Permanente, órgano en el que el Ejecutivo dispone de una mayoría más favorable y ya no depende de Junts. Moncloa no ha desvelado aún el contenido definitivo de los textos, aunque se esperan modificaciones para reforzar su encaje jurídico.
El Gobierno confía así en sacar adelante las iniciativas con mayor consenso y lanzar un mensaje al movimiento social por la vivienda surgido en las últimas semanas. En la Diputación Permanente, el bloque que apoyó parte de las medidas suma potencialmente 35 votos frente a los 34 de PP, Vox y Junts.
Más complicado resulta el futuro del decreto sobre la prórroga automática de los alquileres. Su rechazo no solo contó con los votos de PP, Vox y Junts, sino también con el del PNV, que mantiene sus reservas de fondo sobre esa iniciativa.
Precisamente la posición de los nacionalistas vascos vuelve a ser determinante. El PNV ha confirmado contactos con el Ejecutivo, pero ha evitado comprometer su respaldo hasta conocer la redacción definitiva. Fuentes de la formación insisten en que analizarán los textos bajo dos criterios: la protección de los colectivos vulnerables y la seguridad jurídica de los pequeños propietarios.
El pasado viernes, el PNV ya distinguió entre ambos decretos. Apoyó, aunque con reservas, el destinado a ampliar la oferta de vivienda asequible y proteger la función social de la vivienda, mientras rechazó el relativo a la renovación automática de los contratos de alquiler.
La derrota parlamentaria de estas medidas precipitó finalmente el adelanto electoral anunciado por Sánchez. Ahora, con las Cortes disueltas, el Ejecutivo tratará de aprovechar la nueva aritmética de la Diputación Permanente para salvar al menos una parte de su agenda de vivienda antes de que los españoles acudan a las urnas, pero esta en manos del PNV
