El menú del día es un recurso económico especialmente relevante para las personas trabajadoras que comen fuera de casa durante su jornada laboral. Ofrece un paréntesis durante la jornada y una opción variada, saludable y sostenible, vinculada a los productos de temporada y a la cocina tradicional. Su precio cerrado y previsible permite, además, planificar el gasto cotidiano. La evolución de su precio pone también de manifiesto la importancia de que los instrumentos destinados a facilitar la comida durante la jornada laboral permanezcan adecuados a la realidad económica.
La evolución del precio del menú se produce en un contexto de encarecimiento de los costes. El IPC general de septiembre se situó en el 4,9% interanual por encima de los precios de restauración que aumentaron un 4,3%, mientras que los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento del 2,7%. A pesar de la moderación de la subida media de los alimentos, algunos productos básicos para el sector mantienen subidas especialmente intensas, como los huevos (+12,3%), las legumbres y hortalizas (9,8%), la carne de vacuno (+7,9%) o el pescado fresco y congelado (+4,5%). A estas presiones se suman el fuerte incremento de los productos energéticos (+21,7%), y en concreto la electricidad (+11,4%), y el aumento de los costes laborales de la restauración, que avanzaron un 1,5% en el primer semestre.
Este escenario continúa estrechando los márgenes de los establecimientos. Aunque la facturación de la restauración creció un 2,7% de media hasta julio, la evolución de la actividad, una vez eliminado el efecto de los precios, mostró una caída del 1,6%.
El precio cerrado y previsible es el principal motivo de elección del menú del día, señalado por el 34,5% de los establecimientos. A continuación, se sitúan la comida casera o tradicional, con un 21,8%, y la rapidez durante la jornada laboral, con un 19,3%. La mejor relación calidad-precio frente a pedir a la carta reúne el 13,4% de las respuestas. La cocina tradicional continúa teniendo un peso central: el 84,9% de los establecimientos incorpora platos españoles o regionales al menos un día a la semana y el 50,4% lo hace todos los días. Este resultado confirma la función del menú como escaparate cotidiano del recetario local y regional.
La adaptación a distintas necesidades alimentarias está ampliamente extendida. El 54,6% de los establecimientos permite modificar el menú de forma habitual y el 34,5% lo hace bajo petición. En conjunto, el 89,1% ofrece algún grado de adaptación; un 7,6% no lo hace actualmente y un 3,4% está valorando incorporarlo. Casi uno de cada dos restaurantes, el 47,1%, ofrece medio menú, alternativa al menú completo que amplía las opciones para quienes buscan ajustar cantidad, tiempo o presupuesto.
El menú del día para llevar ya está implantado en el 68,7% de los establecimientos que respondieron a esta cuestión. Entre quienes no lo ofrecen, el 13% no aprecia un impacto relevante y el 9,6% considera que complicaría la operativa. Un 6,1% cree que podría aumentar las ventas y un 2,6% que ayudaría a captar nuevos clientes.
El precio medio por comunidades autónomas oscila entre los 13,5 euros de Canarias y Murcia y los 16,3 euros del País Vasco. Extremadura, Asturias y Andalucía, también se sitúan entre los precios más económicos, con 14 euros en los tres casos, mientras que, en el extremo opuesto, Baleares, con 16 euros, y Cataluña, con 15,7 euros, se sitúan entre las comunidades con los precios más elevados. Además, en Baleares y la Comunidad Valenciana el precio del menú del día se ha mantenido estable en el último año.
Precio medio menú del día (en euros) por Comunidades Autónomas
Andalucía 14,0
Aragón 14,6
Asturias 14,0
Baleares 16,0
Canarias 13,5
Cantabria 14,3
Castilla y León 14,7
Castilla – La Mancha 14,5
Cataluña 15,7
Com. de Madrid 15,0
Com. Valenciana 15,2
Extremadura 14,0
Galicia 14,5
Murcia 13,5
Navarra 15,1
País Vasco 16,3
La Rioja 14,8

