Según distintos analistas, aunque el impacto de los cierres gubernamentales en los mercados suele ser mínimo, el momento de este es significativo. Y es que este cierre llega en un momento en el que los datos críticos de empleo en EEUU, que se debían publicar el viernes, se retrasarán con casi total seguridad. También peligran los datos de inflación. Ello dejará sin referencias destacadas a la Reserva Federal (Fed) en un momento complicado para el banco central, que ha alertado sobre la debilidad del mercado laboral y de persistencia de la inflación en las últimas semanas.
Los analistas señalan que el cierre del Gobierno provocará un aumento de la incertidumbre y la inestabilidad en el mercado que podría beneficiar al oro. La duración media de estos cierres es de 6 a 8 días y han sido contadas las ocasiones en la que esta situación se ha extendido durante varias semanas. A mayor extensión del cierre, mayor inestabilidad, mayor impacto en el mercado y mayores ganancias para el oro.
«El oro es la cobertura definitiva frente a la devaluación del dólar, el exceso de deuda global, una burbuja bursátil y los riesgos inflacionarios. Ninguno de estos riesgos ha desaparecido, lo que podría mantener la demanda de oro elevada», apunta Brooks, que ve al metal precioso por encima de los 4.000 dólares si estas tendencias se acentúan.
