Ferraz confirmó este viernes que analiza “todas las alternativas y escenarios posibles” con el objetivo de concentrar el voto progresista en un sistema electoral que favorece a las listas más votadas.
Según fuentes socialistas, la iniciativa responde tanto al deseo de alcanzar una mayoría de izquierdas en ambas cámaras como a la utilización que, a su juicio, ha hecho el PP de su control del Senado durante los últimos años. Por ahora, el partido no ha concretado posibles socios ni las circunscripciones donde podrían materializarse estos acuerdos.
La fórmula busca evitar la dispersión del voto progresista. En la mayoría de provincias, una candidatura con suficiente ventaja puede lograr tres de los cuatro escaños en juego, por lo que una lista unitaria aumentaría las opciones de la izquierda frente al PP.
La composición del Senado también será clave para la renovación de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional, un proceso pendiente desde diciembre de 2025. Aunque para esos nombramientos se requiere una mayoría de tres quintos de la Cámara, el resultado electoral podría alterar el equilibrio de fuerzas y la capacidad negociadora de los partidos.
La estrategia tiene precedentes. PSOE e Izquierda Unida ya pactaron candidaturas conjuntas al Senado en 2000 y los socialistas también concurrieron en coalición en Ibiza y Formentera en las elecciones de 2023, donde obtuvieron representación.
El plazo para registrar coaliciones finaliza el 16 de octubre. Mientras tanto, la propuesta ha recibido el apoyo de la plataforma Senadoras y Senadores por la Democracia. Desde el PP, su secretario general, Miguel Tellado, ha criticado la iniciativa, que interpreta como una muestra de debilidad electoral de Pedro Sánchez.

