Este aumento responde al refuerzo de plantillas en sanidad, educación, administración, fuerzas de seguridad y universidades, además de los procesos de estabilización impulsados para reducir la temporalidad en las administraciones públicas.
Sin embargo, la EPA del segundo trimestre introduce un matiz: entre abril y junio el empleo público descendió ligeramente, mientras que la práctica totalidad de los nuevos puestos de trabajo se generó en el sector privado.
La evolución refleja además la distinta naturaleza de ambos colectivos. El empleo público depende de las decisiones presupuestarias y de las ofertas de empleo aprobadas por las administraciones, mientras que los autónomos están mucho más expuestos al ciclo económico, los costes laborales, la demanda y el acceso a la financiación.
Los trabajadores por cuenta propia tampoco se beneficiaron plenamente del buen comportamiento del mercado laboral. La EPA registra un descenso trimestral del colectivo, confirmando problemas ya denunciados por sus organizaciones representativas: envejecimiento, falta de relevo generacional, escasa incorporación de emprendedores y aumento de costes laborales y de cotización.
La comparación evidencia dos tendencias estructurales. Mientras el empleo público ha mantenido una trayectoria claramente expansiva durante gran parte de la legislatura, el número de autónomos permanece prácticamente estancado, con avances limitados y frecuentes retrocesos.
Esta divergencia también se aprecia en términos absolutos. La distancia entre asalariados del sector público y autónomos se ha ampliado notablemente en los últimos años, reflejando un cambio significativo en la estructura del mercado laboral español.
El crecimiento del empleo público coincide con la ejecución de los procesos extraordinarios de estabilización derivados de la Ley 20/2021 y con la ampliación de plantillas en sectores como sanidad, educación, justicia y fuerzas de seguridad. Conviene recordar que la EPA no contabiliza únicamente funcionarios, sino a todos los asalariados de administraciones y entidades públicas, independientemente de su régimen laboral.
En conjunto, aunque el empleo total ha aumentado con fuerza desde 2018 gracias a la recuperación económica y la salida de la pandemia, el crecimiento del sector público ha sido muy superior al de los trabajadores por cuenta propia, una diferencia que persiste pese al ligero retroceso registrado por el empleo público en el último trimestre.
