Así lo reflejan el Informe del Consumo Alimentario 2025 y el Barómetro de Desperdicio Alimentario 2026 de AECOC y Phenix.
La fruta se mantiene como el alimento más consumido en los hogares españoles, con 3.822 millones de kilos adquiridos en 2025, un 2,7% más que el año anterior. Sin embargo, frutas y hortalizas son también las categorías que más se desperdician: un 33% de los consumidores las identifica como los productos que más tira.
En el caso de las verduras, las compras disminuyeron un 1%, aunque el valor del mercado creció un 5,2% debido al aumento de los precios. Esto refleja una tendencia clara: se compran menos kilos, pero se gasta más dinero.
Los supermercados concentran ya más de dos tercios de las compras de alimentación y representan un punto clave para combatir el desperdicio. De hecho, el 78% de los consumidores quiere conocer las iniciativas que realizan los establecimientos para aprovechar los alimentos no vendidos, y el 59% asegura que estas prácticas influyen en su elección de compra.
Los consumidores reclaman medidas concretas para reducir las pérdidas. Entre las más valoradas destacan los descuentos en productos próximos a caducar (68%), el envasado al vacío (58%) y la venta a granel o al corte (56%). Además, el 83% afirma comprar productos rebajados por cercanía de la fecha de consumo, una práctica que combina ahorro y aprovechamiento.
El desperdicio también se produce en los hogares. El 39% de los consumidores tira alimentos cuando han perdido calidad y el 30% lo hace por problemas de conservación. La fruta, pese a ser el producto fresco más consumido, sigue encabezando la lista de alimentos más desperdiciados.
Los expertos coinciden en que la solución pasa por actuar en toda la cadena alimentaria: mejorar la planificación de las compras, optimizar la conservación y potenciar alternativas como descuentos, donaciones o cestas antidesperdicio para que más alimentos lleguen al plato y menos terminen en la basura.
