Durante un acto en Barcelona, García Brustenga aseguró que no tiene «ninguna duda» sobre la continuidad de la compañía y destacó el papel de Seat como referente de la industria automovilística española y de la transición hacia la movilidad eléctrica. A su juicio, la marca ha tenido una trayectoria sólida y sigue siendo un activo estratégico dentro del grupo alemán.
El responsable de Industria confió en que Seat mantenga su actividad en los próximos años e incluso atraiga nuevas inversiones y modelos. También recordó que otras marcas históricas españolas, como Santana o Ebro, han logrado reinventarse tras atravesar etapas de dificultad.
Por otro lado, descartó que el Estado estudie entrar en el accionariado de la compañía para garantizar su continuidad. Según explicó, el Gobierno no contempla actualmente esa posibilidad y considera que no existen razones que justifiquen una intervención de ese tipo.
Las declaraciones se alinean con las realizadas recientemente por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, quien aseguró que el Ejecutivo hará todo lo posible para preservar la marca. La incertidumbre sobre el futuro de Seat ha generado preocupación entre los sindicatos por el posible impacto sobre el empleo, especialmente en la planta de Martorell.

