El PMI compuesto aumentó hasta 50 puntos, su nivel más alto en tres meses, abandonando por primera vez desde marzo la zona de contracción. El avance refleja cómo la expansión manufacturera compensó el descenso, ya más limitado, de la actividad en servicios.
Por su parte, el PMI de servicios subió de 47,7 a 49,4 puntos. Aunque el sector encadenó un tercer mes de retroceso, el ritmo de caída fue marginal y el menos intenso desde marzo.
Según S&P Global Market Intelligence, la debilidad de la demanda provocada por el encarecimiento de la energía está perdiendo fuerza gracias a una moderación de las presiones inflacionistas. De hecho, la inflación de costes en servicios registró uno de los mayores descensos desde que existen registros, favoreciendo especialmente a actividades como turismo y ocio.
La confianza empresarial también mejoró y alcanzó su mejor nivel desde el inicio del conflicto en Oriente Medio. Las empresas confían en una recuperación gradual de la demanda, lo que podría permitir a la eurozona retomar el crecimiento durante la segunda mitad del año.
Esta menor presión sobre los costes podría además reducir la probabilidad de nuevas subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE), a la espera de una mayor claridad sobre las perspectivas económicas.
La mejora estuvo liderada por Italia, España e Irlanda, mientras que Alemania y Francia siguieron en contracción, aunque con descensos más suaves. Al mismo tiempo, los nuevos pedidos continuaron cayendo por cuarto mes consecutivo, pero al ritmo más lento del periodo, mientras las empresas siguieron reduciendo sus carteras pendientes.
El empleo permaneció prácticamente estable tras las pérdidas registradas en mayo, y las expectativas para los próximos doce meses alcanzaron su nivel más optimista desde el estallido de la guerra en Oriente Medio.
Otra de las principales conclusiones del PMI fue la moderación de la inflación. Aunque los costes de los insumos siguieron creciendo por encima de la media histórica, lo hicieron al menor ritmo de los últimos cuatro meses, permitiendo también una desaceleración de los precios de venta.
